
El enfermero geriatra se desempeña en la asistencia, la promoción de la salud, la educación y el asesoramiento de los ancianos y de sus cuidadores. Para concretar esta capacitación, resulta necesario un grado previo en Enfermería, con la realización de una residencia o un curso superior de 3 años en el cual se incluye una extensa formación teórica y una abundante actividad práctica en hospitales y centros de salud.
La enfermería geriátrica se vincula de manera estrecha con otras disciplinas, ya que presenta superposición de tareas con quienes efectúan cuidados paliativos u especialidades oncológicas. Lejos de competir, estas actividades son complementarias y favorecen la calidad de la atención profesional.
De este modo, el enfermero geriatra es en la actualidad un especialista requerido por numerosas instituciones sanitarias.





