El progresivo reconocimiento de la
insuficiencia cardíaca como la forma final común de evolución de enfermedades vasculares muy variadas ha llevado, junto con el envejecimiento poblacional paulatino, a la identificación de diferentes mecanismos involucrados en la patogenia de este síndrome.
Como consecuencia, se destaca que la
insuficiencia cardíaca, lejos de ser un problema limitado al corazón, constituye una verdadera
enfermedad multisistémica que afecta a variados órganos y sistemas. Por lo tanto, el enfoque exclusivo por parte del
médico cardiólogo o del internista parece ser limitado, y se propone la creación de una especialidad dedicada a esta afección.
Los
especialistas en insuficiencia cardíaca surgen así como una rama especial de la cardiología clínica, aunque algunos internistas, médicos generales, cardiocirujanos, neumonólogos o médicos de familia pueden optar por esta capacitación, actualmente disponible sólo en cursos superiores y como rotaciones específicas de la residencia de Cardiología.
Se estima un creciente paulatino que dará lugar a una nueva especialidad independiente en pocos años.