Las técnicas de
diagnóstico citológico han permitido el reconocimiento precoz de diversas enfermedades graves, entre las cuales sobresalen las neoplasias, con un menor nivel de invasividad y sin necesidad de procedimientos bajo anestesia general. En consecuencia, además de una mejor calidad de atención, se verifica una reducción de costos en salud que da lugar a mejor inversión de los recursos disponibles.
La
veterinaria no escapa a estas novedades y el diagnóstico citológico aplicado a la medicina de pequeños y grandes animales permite optimizar el ejercicio profesional, con resultados más rápidos y la posibilidad de implementar un tratamiento en forma precoz.
Los médicos veterinarios pueden formarse en
citología mediante cursos superiores o jornadas de especialización. Por otra parte, en diversas divisiones de grandes universidades de Iberoamérica, es posible la realización de
tecnicaturas para acceder a títulos intermedios, con dos a tres semestres de duración, con el fin de poder llevar a cabo estos procedimientos diagnósticos.
El área de trabajo de los profesionales capacitados en citología veterinaria abarca el consultorio urbano de pequeños animales, así como la acción a mayor escala en términos agropecuarios o de animales exóticos en centros especializados.