Las
afecciones renales en Pediatría se caracterizan por su alto impacto sobre la calidad de vida de los pacientes afectados, debido a la rápida necesidad de recurrir a técnicas de hemodiálisis y a las repercusiones sobre el crecimiento y el desarrollo.
Los especialistas en
Nefrología Pediátrica, también llamada
Nefropediatría, deben capacitarse previamente en Clínica Pediátrica general durante un lapso mínimo de cuatro a cinco años, en condiciones ideales en el marco de una residencia hospitalaria. La posterior especialización abarca un período próximo a los 6 semestres, en el cual se incluyen tareas prácticas, formación teórica, manejo de equipos técnicos, actividades docentes y, eventualmente, proyectos de investigación.
Las áreas de trabajo de los nefropediatras incluyen:
- el abordaje de las malformaciones congénitas
- el diagnóstico y tratamiento de los procesos autoinmunes
- el reconocimiento y la terapia de las enfermedades renales infecciosas
- el enfoque de las neoplasias que afectan el árbol urinario
- el abordaje de la nefrolitiasis en Pediatría
- la terapia sustitutiva mediante diálisis
- el trasplante renal y su seguimiento