El crecimiento de las grandes urbes ha motivado un incremento paralelo de ciertas afecciones con impacto sobre la salud pública. Entre estas problemáticas sobresalen los
accidentes y las
lesiones traumáticas graves. En consonancia, los progresos en la medicina prehospitalaria y los cuidados intensivos han logrado una mayor supervivencia de los pacientes afectados, en especial en los casos pediátricos.
En este contexto surge la especialidad de
Emergentología Pediátrica, que constituye una real necesidad en los centros de alta complejidad de las grandes ciudades. Los profesionales que incursionan en esta disciplina deben contar con formación completa en Pediatría Clínica con experiencia en este terreno. Se han abierto residencias médicas especializadas, acompañadas de cursos superiores de capacitación, cuya extensión completa y global es de 3 años.
La formación en
Emergentología Pediátrica permite al médico especialista profundizar los conocimientos teóricos, habilidades y destrezas para reconocer emergencias absolutas y relativas, evaluar y tratar a los niños que asisten a un servicio de urgencias, interpretar los métodos de diagnóstico por laboratorio e imágenes y efectuar una correcta estratificación (
triage) de los pacientes.
Es recomendable que estos profesionales completen su capacitación mediante sistemas como el
Advance Cardiac Life Support (ACLS) y el
Advance Trauma Life Support (ATLS).